El Vaticano es un Estado independiente que ocupa físicamente un territorio propio cercano a la ciudad italiana de Roma. Como Estado soberano que es, se organiza en un entramado de instituciones y organizaciones. Utiliza dispositivos de sistemas de seguridad, sistemas de vigilancia y contra-vigilancia, cuerpos armados como la Guardia Suiza, con agentes de seguridad, unos uniformados y otros que se mueven y vigilan de paisano, camuflados entre el público, con servicios de escolta, etc...

El Vaticano, organizado con una estructura jerarquizada, en cierto sentido, tiene extendidos a sus funcionarios ordinarios y oficiales, (curas, obispos, etc...) distribuidos por todas las naciones de la Tierra. Cualquier noticia de interés que se produzca en cualquier rincón del planeta es enviada rápidamente al Vaticano, normalmente a través de los conductos reglamentarios normales. Examinado en la Santa Sede un informe urgente, deciden si envían agentes especiales, especialistas en diferentes materias, que se personarán en cualquier localidad del mundo para investigar convenientemente cualquier suceso o asunto de su interés.

El Vaticano, organizado con una estructura jerarquizada, en cierto sentido, tiene extendidos a sus funcionarios ordinarios y oficiales, (curas, obispos, etc...) distribuidos por todas las naciones de la Tierra. Cualquier noticia de interés para el Vaticano que se produzca en cualquier rincón del planeta es enviada rápidamente al Vaticano, normalmente a través de los conductos reglamentarios normales. Examinado en la Santa Sede un informe urgente, deciden si envían agentes especiales, especialistas en diferentes materias, que se personarán en cualquier localidad del mundo para investigar convenientemente cualquier suceso o asunto de su interés.

Nosotros solamente podemos ver una parte, la parte oficial que se muestra del Vaticano. Pero tras la trastienda de esta gigantesca organización se mueven miles de hilos que desconocemos por completo. En los sótanos de la ciudad de San Pedro, se esconden los Archivos Secretos del Vaticano, recopilados desde miles de años, con objetos y tesoros, unos más literarios y otros más materiales. El acceso a ciertos archivos del Vaticano está rigurosamente prohibido a toda persona ajena y no autorizada.

Muchos de los Proyectos de investigación que en su día abrió el Vaticano siguen siendo secretos, como por ejemplo "El Cronovisor", un proyecto científico desarrollado por los sacerdotes Luigi Borello y Alfredo Ernetti, que fué financiado por el Vaticano en los años 50, y que consistía en poder ver y escuchar imágenes y sucesos del pasado.

El padre Ernetti, además de exorcista, era un sabio que dominaba múltiples disciplinas, como la música prepolifónica (anterior al siglo XI) y la física. Estudioso de las capacidades sobrenaturales que produce la modulación y vibración de los sonidos, era un físico experto en Oscilografía electrónica. Dirigió a un equipo de científicos para construir el extraño artefacto, capaz de registrar escenas del pasado, como la vida de Jesús de Nazaret. Cuando la noticia se filtró al público, la dirección del Vaticano protegió con el máximo secreto el proyecto, acalló los rumores, y prohibió a Ernetti que hiciera ningún tipo de declaración acerca del proyecto.

Otro curioso proyecto vaticano, totalmente desconocido por el público, aunque a alguien le pueda sorprender, tiene que ver extrañamente, con su gran interés en el tema extraterrestre.

El número de grupos y organizaciones que operan para el Vaticano puede ser considerable, a la vez que desconocido. Algunas organizaciones, de público conocimiento, trabajan en sus cometidos. Lo que nadie se ha parado a pensar es en lo secretas que son algunas de sus confidenciales misiones. Veamos algunas de estas organizaciones:

CCS: Bajo el nombre de Sagrada Congregación para la Causa de los Santos, palpita toda una infraestructura de información e investigación a nivel mundial especializada en ciertos ámbitos muy específicos. Conocido popularmente como el tribunal o la instancia oficial que aprueba las beatificaciones de monjas, sacerdotes, etc... y que recopila y valora las pruebas milagrosas, en realidad va más allá que esa mera tarea administrativa religiosa.

Este servicio de investigación del Vaticano se interesa por cualquier fenómeno extraño, anómalo, milagroso o paranormal que se pueda producir en cualquier pueblo o rincón del planeta. Apariciones de la Virgen, estatuas sangrantes o que lloran, casos de bilocaciones habitualmente entre algunas monjas o sacerdotes, sucesos milagrosos, fenómenos inexplicables, aparición de luces y seres de procedencia desconocida, etc...

Entre los miles de párrocos que hacen su vida normal en todas las ciudades y pueblos del mundo, hay algunos especialmente involucrados en la red CCS, que se interesan de inmediato en cualquier suceso insólito que haya tenido lugar dentro de su radio geográfico de acción. Si la zona afectada, por encontrarse muy aislada o por cualquier otro motivo, no está convenientemente cubierta, en pocas horas llegarán a dicha localidad agentes especiales movilizados desde la base central de la CCS del Vaticano, los cuales se harán cargo de la investigación, con total discrección.

Por ejemplo, cuando tienen lugar noticias de testigos que han presenciado apariciones de extraños seres y luces en algún recóndito pueblo, inmediatamente el CCS se pone en marcha. Se trata de dilucidar de qué tipo de aparición se trata: ¿Se ha aparecido la Virgen? ¿se trata de alguna otra entidad religiosa? ¿se trata de algún fantasma? ¿podría ser alguna manifestación diabólica? ¿o se trata tal vez de alguna entidad de origen extraterrestre? todas las respuestas les interesa y no descartan nunca ninguna hipótesis.

La misma importancia cobran para estos detectives de negro los informeses de luces sobre el cielo que hayan sido vistas por testigos en algún valle o aldea, por lejana que se encuentre. ¿Se trata de luminarias de sentido religioso y significado sobrenatural? ¿seres angelicales o entidades abismales? ¿incendios sobrenaturales? ¿presencias extrañas en forma de rayos bola? ¿objetos volantes no identificados? ¿entidades extraterrestres, biológicamente desconocidas?...

IOR: Es el Instituto para Obras Religiosas. "Instituto per le Opere Religiose". La Red Financiera Vaticana siempre ha movido millones de euros. La gestión del IOR es nada menos que "secreto de Estado", dado lo delicado que resulta asociar el manejo impuro de dineros con la ciudad santa del Vaticano. Arrastra una mala imagen de corrupciones y escándalos internacionales. Siempre se le ha acusado al IOR de transferir dinero clandestino desde Italia a paraísos fiscales, con lo que el IOR ganaba suculentas comisiones. Los teje-manejes financieros quedaron al descubierto tras la quiebra del Banco Ambrosiano. Su etapa más negra tuvo lugar siendo Paul Marcinkus su administrador, quien encontró en Roberto Calvi, presidente del Banco Ambrosiano, al "banquero de Dios". Calvi, que mantenía conexiones con la Logia masónica P-2, apareció ahorcado en 1982, con un rito masónico bajo el "Puente de los Monjes Negros" de Londres. Fueron los años más negros del último siglo en el Vaticano. De hecho, en 1978 apareció muerto el Papa Juan Pablo I, "El Papa bueno" mientras dormía. Los investigadores afirman que aquél Papa quiso reformar y limpiar toda la estructura del Vaticano, y que por ello fué friamente eliminado.

CDF: En cuanto a la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fé, es el nombre actual de la Santa Inquisición. El Santo Oficio sigue velando por la integridad de la tradición católica. El cardenal Joseph Ratzinger fué su prefecto y el encargado de anunciar que desde su organización iban a frenar cualquier intento de apertura en la Iglesia Católica. Ratzinger opinaba que la apertura protagonizada por el Papa Juan XXIII había ido ya demasiado lejos y que la Iglesia sufría ya degeneraciones inaceptables. Este integrismo católico siempre contó con el apoyo de otras organizaciones vaticanas como el Opus Dei.

Escritores y periodistas han abordado en sus libros el tema siempre polémico de las tramas oscuras, los escándalos y los secretos que se enconden en el Vaticano. Por ejemplo, cabe citar a Alvaro Baeza, un autor apasionado que ha levantado ampollas a lo largo de libros como "La increíble historia del Estado Vaticano", "Topos y espías en el Vaticano", "Matar al Papa", etc...

Por su parte, Arturo Pérez Reverte, en "La piel del tambor", y en clave de novela, narra que en Sevilla, una iglesia barroca se ve obligada a defenderse matando a quienes están dispuestos a demolerla. El Vaticano, concretamente el Instituto para Obras Exteriores (IOE), envía entonces a un agente, sacerdote, especializado en asuntos sucios: el joven, astuto y apuesto padre Lorenzo Quart, quien se ocupará del caso...

Y todo ello por no hablar de "El Código Da Vinci", escrito por Dan Brown, una trama trepidante llena de secretos, que transcurre entre sociedades ocultistas y religiosas.

El periodista y escritor Eric Frattini, autor del libro "Secretos Vaticanos", afirma que el Vaticano "es un aparato de Gobierno y que como tal tiene sus alcantarillas". Según el escritor peruano, en este pequeño Estado "todo lo que no es sagrado es secreto" dada la estructura piramidal y no democrática de la Iglesia católica.

Frattini ha recordado el caso del asesinato del jefe de la Guardia Suiza, Alois Estermann y de su mujer, a manos del cabo Tornay que, supuestamente, se suicidó después. Otro oscuro caso. Según este investigador es difícil creer que Esterman mató a su esposa y al amante de ésta y después se suicidó, cuando se sabe que el primero tenía un tiro en la nuca, lo que hace difícil su suicidio.

Según el mismo autor, el servicio secreto del Vaticano, llamado "Santa Alianza" fue creado por el Vaticano en 1566, siendo Papa Pío V (hoy santo) para intentar atentar contra la Reina Isabel I de Inglaterra y tratar de sustituirla por la escocesa María Estuardo, que era católica y fiel a las directrices del Vaticano. Los primeros agentes del servicio secreto del Vaticano habrían sido un grupo de jesuitas.

El Vaticano, asegura Frattini, cuenta también con un Servicio de Contraespionaje, llamado "Soladitium Píanum" o Asociación de Pío, conocido por sus siglas SP, que se organizó en 1906 por mandato del Papa Pío X quien ordenó a su Secretario de Estado, el cardenal español Rafael Merry del Val, la creación de una unidad de contraespionaje que operase dentro de la Santa Sede.

La principal tarea del Sodalitium Píanum, que dirigió monseñor Umberto Benigni, fue la de "perseguir dentro de los muros vaticanos a todos aquellos que defendiesen las ideas modernizadoras de la Iglesia". "También se dedicaron a la caza y captura de religiosos que residían en el Vaticano y que pasaban información delicada a servicios de inteligencia de potencias extranjeras".

Las Nunciaturas, especie de embajadas o delegaciones de la Santa Sede en los distintos países, jugaron un papel importante en las tareas de espionaje.

Revela también el autor de "Secretos Vaticanos" la formación que como espías recibían sacerdotes, que luego eran introducidos de forma clandestina en la antigua Unión Soviética, a través de un departamento específico de la Santa Alianza, el "Russicum".

En cuanto a la quiebra del Banco Ambrosiano, el investigador peruano apunta que no es conocido el dato de que después de la quiebra, además de Calvi, fallecieron 14 personas en extrañas circunstancias, todas ellas relacionadas con el caso.